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La energía nuclear anuncia una revolución para 2079 y pide cinco décadas de preparación

Un estudio sobre su lento crecimiento descubre que los reactores llevan medio siglo esperando una reunión que nunca termina.

Foto de archivo: Torres de refrigeración de central nuclear
Foto de archivo, solo ilustrativa. Los hechos descritos no ocurrieron. Foto: distelAPPArath / Pixabay

VILLANUEVA DEL DESPISTE, Un estudio de investigadores alemanes indica que la expansión mundial de la energía nuclear crece desde hace décadas muy por debajo de lo previsto. Pesan los costes y la competencia de las renovables. La noticia ha inquietado a varios círculos energéticos y ha llevado a convocar una reunión extraordinaria de la comunidad de vecinos del bloque 4, ajena por completo al asunto, aunque los martes tienen la sala disponible.

En el pueblo circula otra explicación. La energía nuclear lleva medio siglo anunciando que revolucionará el planeta y avanza con paciencia geológica. Un glaciar de tamaño medio ha denunciado esa comparación ante la oficina municipal de metáforas: «Me están dejando como un cohete». El escrito ha sido admitido. Para continuar el trámite, le han pedido tres fotocopias compulsadas de la palabra «despacio».

El reactor experimental de las afueras fue construido para demostrar una hipótesis que ya nadie recuerda. Este periódico le remitió varias preguntas y recibió una nota escrita con vapor. «Crecemos al ritmo que permite una tecnología que necesita un comité para decidir si crece», decía. Luego pidió que dejaran de llamarlo aparato y reclamó una siesta energética de dos a cinco.

“Estamos creciendo todo lo rápido que permite un comité.” — El reactor experimental de Villanueva del Despiste, mediante vapor

El miércoles apareció otro problema. Los electrones de la instalación fundaron el Sindicato Independiente de Partículas Que Van Con Calma. Su portavoz, Nicasio Voltio, sostuvo que llevaban años recorriendo circuitos sin contrato fijo y que no aceptarían nuevas promesas de expansión «hasta que alguien nos ponga una silla y un bocadillo de tortilla». La protesta consistió en moverse un poco más despacio. Los técnicos tardaron meses en advertirlo.

La competencia de las renovables tampoco ha facilitado las cosas. En una explanada cercana, varios molinos de viento aprobaron por unanimidad dejar de aparentar tanta eficacia durante los días laborables. «No queremos quitarle trabajo a nadie, pero tampoco vamos a fingir que no sopla», declaró Eustaquia Aspa, portavoz del grupo. Dio tres vueltas y media antes de responder a la siguiente pregunta.

Todo esto ha dejado su rastro en los papeles. El expediente de la energía nuclear ha adquirido conciencia administrativa y se niega a ser archivado. Clasificado como Carpeta 7B, ha presentado alegaciones contra su propia tramitación, ha solicitado cita previa para pedir otra cita y ha felicitado el cumpleaños a Hacienda sin que nadie se lo encargara. El funcionario genérico que lo custodia resume la situación así: «Tiene más voluntad que presupuesto. Es una combinación delicada».

Los investigadores atribuyen buena parte de la paradoja a los costes elevados y a la presión de las renovables. En Villanueva del Despiste se maneja una conclusión algo más práctica: la revolución llegará cuando acabe la reunión, se descongele el glaciar y la carpeta encuentre un bolígrafo que funcione. El pleno municipal ha señalado 2079 como fecha orientativa, siempre que no coincida con la siesta.

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