La nueva especie de gato exige su propio botón de «me gusta»
El Leopardus tilcayo llevaba siglos fuera de internet y ahora reclama reconocimiento, siesta reglamentaria y una caja de cartón por investigador.

VILLANUEVA DEL DESPISTE. Un equipo de investigadores ha descrito en Bolivia una nueva especie de felino, el Leopardus tilcayo, después de analizar genéticamente ejemplares del complejo del gato tigre. Ha pasado más de un siglo sin que entrase otro gato en el catálogo. En el mundo animal, la noticia ha desembocado en una huelga de ronroneos con servicios mínimos.
Todo empezó en una asamblea de gatos del barrio. Alguien señaló que los humanos llevan miles de años venerando felinos en internet sin haber comprobado antes si la lista estaba completa. «Hay miles de fotos de gatos dentro de cajas y a nadie se le ocurrió pensar que quizá faltaba una especie», declaró Miso Plegable, portavoz del Sindicato General de Bigotes y Pequeñas Indignaciones.
La asamblea dejó sus condiciones por escrito. Toda especie nueva exige cuenta verificada; las cajas de cartón deben contar como vivienda protegida, y nadie podrá decir «qué mono» hasta confirmar el nombre científico. El documento llegó a una ventanilla del ayuntamiento. Allí, una grapadora solicitó turno para expresar su solidaridad.
“Tenemos miles de fotos de gatos, pero nadie comprobó la lista.”
Con el papeleo en marcha, el Leopardus tilcayo ha entrado de forma provisional en el registro de animales que parecen estar juzgando a la humanidad. La comisión del archivo dedicó dos horas a decidir dónde ponerlo: junto a los gatos, junto a los tigres o junto a quienes responden «yo soy más de perros» cuando nadie les ha preguntado.
Luego apareció una delegación de felinos de internet, con pancartas hechas a partir de capturas de pantalla. «No buscamos fama. Queremos que dejen de llamarnos a todos “gato”, como si fuéramos una categoría de yogur», explicó Nube de Tupper, negociadora principal y propietaria de una cola administrativamente compleja.
La discusión llegó a Hacienda. El ministerio estudia un formulario para declarar las horas de siesta de la nueva especie, aunque el impreso aún no permite que lo toquen. Un funcionario anónimo aseguró que tiene sentimientos y que «se pone azul cuando alguien intenta rellenarlo con bolígrafo negro». La comunidad de vecinos, por su parte, ha reservado un trastero para las futuras cajas oficiales del Leopardus tilcayo.
Los investigadores siguen describiendo la especie mediante métodos genéticos. Los gatos preparan un pleno extraordinario para decidir si admiten humanos en su club. Habrá una prueba: reconocer al animal correcto en una foto borrosa sin decir «seguro que es el mismo de ayer». La convocatoria prevé una pausa para la siesta. Tampoco admite preguntas sobre quién ha dejado pelos en el acta.