El autobús municipal ficha como delantero y exige jugar con abono transporte
Paco Opinión informa: el vehículo asegura que ha descubierto su vocación deportiva tras marcar un gol con la puerta trasera.

VILLANUEVA DEL DESPISTE, el autobús urbano número 4 fue presentado este martes como delantero del Club Deportivo Transbordo, entidad que compite en la liga local de deportes con ruedas y entrena «cuando el tráfico se pone interesante». Verde, con una campanilla algo dramática, el vehículo firmó el contrato dejando una rueda sobre tres copias y una servilleta.
El acuerdo llegó después de un gol en el calentamiento. El balón acabó en la portería porque el conductor tomó el campo por la parada final. «Vimos potencia y equilibrio. También una capacidad extraordinaria para llegar tarde sin perder la compostura», explicó Candelas Mimbre, directora técnica de fichajes y encargada de impedir que alguien aparque sobre la línea de banda.
Eso resolvió el fichaje. El equipo jugará fútbol sala con transbordo: cada doce minutos, los participantes deben salir del terreno para recoger pasajeros imaginarios. El autobús conoce bien esa parte, aunque el reglamento le prohíbe abrir las puertas en los córners y le exige disculparse cuando bloquee la defensa.
“Vimos potencia, equilibrio y una extraordinaria capacidad para llegar tarde.”
Nicanor Bujía, el entrenador, ha preparado una táctica de circulación constante, frenada suave y presión de usuarios que pulsaron el botón demasiado tarde. Los jugadores humanos no tardaron en acomodarse. «Al principio pensábamos que era un vehículo. Luego vimos que tampoco entendía las instrucciones y nos sentimos como en casa», dijo Pelayo Castaño, capitán y especialista en perder balones por calles estrechas.
La adaptación ya tiene público. La afición recibió al fichaje con pancartas hechas a partir de horarios caducados y una bufanda de diecisiete metros, utilizable únicamente en una rotonda. Junto a una papelera, una mujer pidió que fuera titular «porque sabe hacer una vuelta completa sin preguntar dónde está la salida». El conductor miró desde la cabina y cobró dos entradas.
El ayuntamiento estudia autorizar un dorsal, siempre que se vea desde ambos sentidos y no tape la información de las próximas paradas. Sigue abierta la discusión sobre los goles con claxon. El comité vecinal de ruidos ya rechazó la idea tras nueve horas de reunión dentro de un banco de espera.
Con eso pendiente, queda el estreno. Se jugará en el polideportivo cubierto de Villanueva del Despiste, que será trasladado al campo si llueve dentro. El Club Deportivo Transbordo espera un gol, que el autobús recoja a toda la plantilla y que termine bien estacionado. Ningún deportista local ha logrado aún esa última parte.
Por ahora, el vehículo se muestra prudente. «Nuestro objetivo es competir, respetar los semáforos y no confundir el banquillo con la zona de carga y descarga», declaró una portavoz del vestuario desde el interior de la guantera. Luego pidió silencio: el delantero debía salir hacia la siguiente parada imaginaria.