Davidovich vuelve a llevar al público al tercer set, esa sala de espera del tenis
El español iguala la semifinal de Shanghái ante Zverev tras ganar 6-4 el segundo set y activa el protocolo nacional de ansiedad.

SHANGHÁI, Alejandro Davidovich igualó a un set su semifinal del Masters 1.000 ante Alexander Zverev al llevarse la segunda manga por 6-4. El público español regresó así a su posición reglamentaria: al borde del sofá, una ceja en alto y el mando a distancia bajo custodia.
Habrá tercer set. Las semifinales usan esta vieja costumbre para convertir una tarde de deporte en una oposición de Hacienda. Durante varios minutos, millones de espectadores han mirado la hora, la batería del móvil y la conveniencia de avisar en casa de que la cena queda aplazada por asuntos de máxima importancia relativa.
La recién creada Oficina Nacional para la Administración de Nervios, organismo sin sede porque nadie quiso asumir esa responsabilidad, confirmó el empate. También pidió a la población que no sacara conclusiones, evitara acomodarse demasiado y se alejara de quien pronuncie la frase «esto está hecho».
“La ansiedad ya tiene estructura y está pidiendo un cuarto set.”
«El segundo set ha sido una noticia estupenda para el suspense y bastante mala para los tendones del espectador», declaró Ildefonso Brújula, portavoz provisional del Comité de Semifinales Innecesariamente Largas. Hablaba mientras cumplimentaba un formulario para pedir otro. A juicio de Brújula, cada punto ya cotiza como una preocupación y los descansos sirven para ordenar los pensamientos por colores.
La tensión ya ha llegado a los portales. En una comunidad de vecinos del barrio de La Incertidumbre, los residentes aprobaron instalar una pantalla para seguir el tercer set. El ascensor queda reservado para quien necesite subir y bajar durante los cambios de lado. Nicanor Paredes, presidente de la comunidad, dijo que la medida pretende impedir que alguien descargue el nerviosismo contra una planta de interior.
También hubo propuesta institucional. Padres y Madres que Solo Querían Ver Un Partido Tranquilo, organización ficticia, difundió un comunicado desde una sala de espera imaginaria. Solicita que las semifinales incluyan desde ahora un cuarto set de cortesía. «Al menos la ansiedad tendría estructura y podríamos ponerle horarios», explicó su secretaria, Melibea Soria, junto a un cronómetro que declinó hacer declaraciones.
Davidovich y Zverev juegan el tercer set. El país se dispone a producir tres grupos de expertos improvisados, siete audios de cuñados y a esa persona que dirá que siempre supo cómo acababa todo. El tenis continúa, tranquilo, al haber descubierto otra forma de alargar la tarde.