El Mundial de 2030 exigirá seis plataformas y una carrera por el mando
La adquisición de los derechos por Netflix dispara el temor a que cada partido necesite una contraseña, un cargador y un adulto responsable.

MADRID, El Mundial de fútbol de 2030 se verá en España, siempre que el espectador logre cruzar con vida administrativa el ecosistema de plataformas levantado alrededor del deporte en directo. Netflix ha comprado los derechos exclusivos en España y Andorra de los 104 partidos del torneo. Miles de aficionados ya se preguntan si el siguiente fichaje tendrá botones y pilas.
La cuestión ha dejado de ser dónde ponen el partido. Ahora importa en qué aplicación, con qué tarifa, desde qué aparato y bajo la vigilancia de qué persona de la familia. En una prueba del Observatorio Nacional del Sofá, un ciudadano necesitó 17 minutos para encontrar el encuentro y 23 más para recordar cuál de sus seis contraseñas llevaba mayúscula, número y el nombre de su primer perro.
«El fútbol sigue siendo gratuito en espíritu, pero el espíritu no reproduce en 4K», explicó Evaristo Cienfuegos, portavoz de la Comisión Estatal para la Localización del Contenido Perdido. Señalaba un mueble lleno de mandos sin pilas. Según Cienfuegos, el aficionado actual tendrá que mantener una relación estable con el televisor, otra ocasional con el móvil y cierta amistad con el vecino que aún sabe reiniciar el router.
“El fútbol sigue siendo gratuito en espíritu, pero el espíritu no reproduce en 4K.”
Eso obliga a organizarse en casa. La Asociación de Personas que Pagan Suscripciones sin Saber Cuáles propone abrir una plataforma para el partido, otra para comprobar que no se ha caído en un resumen, una tercera para mirar el calendario y una cuarta para leer las condiciones de uso. La quinta queda por si la cuarta exige actualizarse. La sexta sirve para buscar el mando.
En algunos edificios ya se estudia convocar un pleno extraordinario para repartir el ancho de banda durante los partidos. «No permitiremos que una familia vea el minuto 86 mientras otra descarga una serie sobre un chef que reforma castillos», declaró Marisa Baldosa, presidenta accidental de la escalera 4. Luego colocó un cartel: queda prohibido reiniciar el router entre las ocho y las diez.
Hacienda no ha anunciado medidas sobre las suscripciones. Un funcionario, de pie junto a una fotocopiadora, aconsejó guardar los recibos «por si el Mundial acaba considerándose una inversión cultural». También confirmó que la siesta seguirá siendo compatible con el torneo, siempre que alguien deje preparadas las alarmas, las claves y un familiar capaz de distinguir el icono de la retransmisión del de una aplicación de recetas.
El fútbol español tiene, por tanto, un reto tecnológico bastante concreto: sentarse, pulsar un botón y ver un partido sin iniciar sesión en seis sitios, aceptar nueve políticas de privacidad ni llamar a un cuñado. Netflix tendrá los derechos exclusivos de los 104 partidos del Mundial de 2030 en España y Andorra. Lo demás es la evolución natural de una sociedad que necesita una cuenta para cancelar sus cuentas.