El 3,45% TAE desata la fiebre del oro entre los ahorradores prudentes
Los depósitos a un año rozan el 3,5% y miles de ciudadanos ya estudian celebrarlo sin tocar el capital.

VILLANUEVA DEL DESPISTE, La aparición de nuevos depósitos a plazo fijo con rentabilidades de hasta el 3,45% TAE ha despertado un entusiasmo poco visto entre los ahorradores europeos. Ayer muchos descubrieron que dejar el dinero quieto también puede producir una propina, siempre que lleve corbata.
Varios bancos europeos han subido la remuneración de sus depósitos a un año después de las alzas de tipos del Banco Central Europeo. La noticia se recibió con el fervor que suele acompañar a un billete de 50 euros encontrado en un abrigo. Aquí, eso sí, el abrigo debe quedarse cerrado doce meses.
«Estamos ante una oportunidad histórica para mirar una cifra con decimales y sentir que la economía nos debe una explicación», declaró Eustaquio Bragueta, portavoz del Comité Vecinal para la Explotación Emocional de los Porcentajes. Bragueta pidió calma y recomendó comparar condiciones antes de abrir el cava de marca blanca.
“El secreto consiste en no confundir rentabilidad con riqueza.”
En las entidades financieras hubo movimiento. Este periódico lo comprobó en una sucursal imaginaria, donde varios clientes llegaron con calculadora, libreta y una expresión de hallazgo científico. Uno preguntó si el 3,45% podía cobrarse en efectivo, en aplausos o mediante cesta de Navidad. La ventanilla le entregó un folleto y le recordó que no vería el dinero hasta el vencimiento, salvo que aceptara las condiciones previstas.
La fiebre pasó pronto a las comunidades de vecinos. En el bloque número 8 de la calle del Interés Compuesto, la presidenta, Maribel Tasa Fija, propuso meter en un depósito de un año el fondo destinado a pintar la escalera. Después se celebrarían los beneficios en reunión extraordinaria.
La moción quedó aplazada. Alguien hizo la cuenta y señaló que el rendimiento alcanzaría, aproximadamente, para una brocha y media.
Los expertos en entusiasmo financiero insisten en leer la letra pequeña. Ahí las grandes promesas suelen acabar convertidas en comisiones, límites y requisitos con nombre de asignatura optativa. «El secreto es no confundir rentabilidad con riqueza», explicó el profesor Anselmo Traspaso, catedrático de Economía Doméstica Aplicada a la Siesta. «Aunque ambas palabras caben en una noticia, y eso siempre ayuda».
Hacienda observa la celebración desde una distancia prudente. Incluso el dinero inmóvil termina haciendo trámites. Dentro de un año, unos ahorradores calcularán los intereses; otros, la inflación. La mayoría mirará el calendario para saber cuánto falta hasta poder tocar de nuevo sus propios euros sin pedir permiso.
Al cierre de esta edición, el mercado seguía ofreciendo depósitos de hasta el 3,45% TAE a un año. La paciencia ya cotiza como producto financiero. En Villanueva del Despiste, el ayuntamiento estudia declarar el porcentaje patrimonio inmaterial, aunque todavía busca una vitrina lo bastante pequeña.