El ayuntamiento crea una ventanilla para pedir permiso para hacer cola
El nuevo trámite exige tres formularios, un plano de la espera y una cola previa cuya duración nadie ha logrado calcular.

VILLANUEVA DEL DESPISTE, El ayuntamiento ha abierto una ventanilla destinada a quienes quieran pedir permiso para hacer cola. El consistorio concluyó que esperar de pie sin autorización equivale a ocupar administrativamente el espacio público. La licencia de permanencia lineal también se exige si la espera transcurre sentado, tumbado o en espiral alrededor de una farola.
La concejala accidental de Procedimientos Innecesarios, Melitona Castañeda, sostiene que la medida busca «ordenar el desorden espontáneo de las personas que todavía no han sido ordenadas». El solicitante debe entregar tres copias del formulario 8-B, un dibujo aéreo de la cola y una declaración jurada. En ella promete no adelantar a nadie, aunque aún ignore quién ocupa el puesto anterior.
El papel llega antes que la espera.
“Cada ciudadano podrá esperar su turno para pedir permiso para esperar su turno.”
El servicio funciona en una sala con una puerta muy estrecha y otra ventanilla colocada dentro de la primera. Nicanor Bujalance, jefe municipal de Esperas y Otras Formas de Inmovilidad, explica que el sistema permite «que cada ciudadano pueda esperar su turno para pedir permiso para esperar su turno». Durante la primera mañana, los solicitantes se colocaron por su cuenta y la cola empezó a cobrar una tasa modesta por minuto de paciencia.
El ayuntamiento ha decidido además que cada cola tendrá sus propios papeles. Deberá acreditar cuánto mide, desde cuándo existe y quién ocupa el último lugar. Si esa persona se va a por una empanadilla y deja una bolsa, la bolsa actuará como representante legal. Tendrá que demostrar, eso sí, capacidad suficiente para sustituir a un ser humano.
La cuestión ya ha llegado a la plaza.
La cola de la plaza del Ayuntamiento ha presentado una reclamación para que se la reconozca como entidad vecinal y pueda intervenir en los plenos. «Llevamos aquí desde antes de que abrieran la ventanilla y nadie nos ha preguntado cómo nos sentimos», declaró un ticket numerado hallado en una papelera. Otros cuatro tickets, presentes en el mismo recipiente, confirmaron que eran testigos.
Para prevenir discusiones, el consistorio ha instalado un semáforo. Se pone rojo cuando alguien piensa demasiado deprisa y cambia a verde cuando una fotocopia alcanza un grado suficiente de fotocopia. El Comité Municipal de Objetos que Parecen Temporales aprobó el aparato. Lo preside la grapadora oficial del edificio, que ha pedido solicitudes con las esquinas «ligeramente arrepentidas».
Ramón Calderilla informa de que el ayuntamiento estudia una licencia adicional para respirar durante la espera. Habría un examen práctico, certificado de inhalación y una cola de emergencia para quienes necesiten hacer cola con urgencia. El asunto quedaría resuelto en seis meses, siempre que nadie pida antes permiso para preguntar cuánto falta.