Totalmente falsoInventado desde cero. No lo compartas como verdadDinero · 2 min de lectura

Un supermercado empieza a vender productos con el dinero que tendrán sus clientes mañana

La tienda asegura que su nueva caja del futuro acepta promesas de pago, bostezos y monedas que todavía no han sido inventadas.

Foto de archivo: cliente pagando en la caja del supermercado
Foto de archivo, solo ilustrativa. Los hechos descritos no ocurrieron. Foto: Feygrace / Pixabay

VILLANUEVA DEL DESPISTE, El supermercado El Ahorro Astral cobra desde hoy la compra con el dinero que sus clientes tendrán mañana. La medida ha obligado a colocar una caja registradora mirando hacia el futuro y a contratar a un vigilante experto en calendarios. Según la tienda, sirve para llegar a fin de mes: una bolsa de patatas puede pagarse con tres euros del próximo jueves.

Nicanor Beltrán, portavoz del Departamento de Precios Imaginarios, explicó que el sistema calcula el dinero disponible después de dormir, desayunar y encontrar una moneda olvidada en el sofá. «No hacemos crédito. Hacemos una pequeña excursión administrativa al porvenir», dijo, mientras revisaba el cambio en un almanaque de pared.

También han puesto una balanza que pesa intenciones. Quien asegure que ha venido solo a por leche obtiene descuento; si termina en la sección de galletas, velas aromáticas u objetos de función desconocida, paga un suplemento. La máquina pita cuando alguien dice «esta vez no compro nada más» con un convencimiento excesivo.

“No hacemos crédito. Hacemos una excursión administrativa al porvenir.” — Nicanor Beltrán, portavoz del Departamento de Precios Imaginarios

La previsión llega bastante lejos. Hay un pasillo de rebajas destinado a personas que aún no existen, con detergentes para futuras familias, yogures para cumpleaños sin fecha y una caja de bombones reservada a quien un día presidirá su comunidad de vecinos. Se pueden comprar ya, aunque la entrega queda pendiente de que el comprador aprenda a silbar o cambie de opinión sobre una película que todavía no se ha estrenado.

En las cajas ha habido discusión. El sistema reclamó seis euros a un cliente que, según sus propias cuentas, ya había gastado esa cantidad en una merienda probable. «Yo venía con una moneda normal y me han dicho que está emocionalmente obsoleta», explicó Marcelino Castañeda, de pie junto a una cesta de cebollas y sin una relación aparente con el supermercado.

Para reducir errores, el establecimiento ha reunido a una comisión formada por tres calculadoras jubiladas, un ticket de compra de 1998 y Pura Lombrera, inspectora de redondeos intuitivos. Revisan las operaciones dando golpecitos a los precios con una cucharilla. Si el importe no se mueve, lo dan por bueno. Si se mueve, devuelven la cucharilla.

El ayuntamiento admite que no entiende el proyecto, pero ha pedido que siga abierto hasta aclarar si las ofertas de mañana se anuncian hoy o anteayer. El Ahorro Astral prepara mientras tanto una sección de congelados que cobrará únicamente cuando los alimentos recuerden haber sido descongelados. La apertura se prevé para cualquier martes que acepte las condiciones.

¿Qué te ha parecido?