Los políticos españoles adoptan avatares de IA para gobernar mientras duermen la siesta
Tras el caso del alcalde de Tirana, los ayuntamientos se llenan de hologramas y documentos PDF parlantes que aprueban los presupuestos sin presencia humana.

SAN CIPRIANO DEL VALLE, El caso del alcalde de Tirana, Erion Veliaj, que habló a sus ciudadanos mediante un avatar de inteligencia artificial mientras estaba detenido, ha encontrado seguidores con una rapidez que nadie había solicitado. En Albania era un recurso excepcional. En los ayuntamientos españoles, la presencia física del político ya empieza a verse como una costumbre cara y difícil de aparcar. En San Cipriano del Valle, el alcalde ha sido reemplazado por completo por un holograma bidimensional desde que quedó atrapado en la rotonda de entrada. Lleva girando con el coche desde el martes por la mañana.
La idea ha cundido. Los concejales de urbanismo de la comarca han comprobado que un representante digital no suda, no pide agua durante los plenos y puede cortar la cinta de tres polideportivos a la vez sin discutir con nadie por el sitio en la foto. «Mi versión digital tramita las licencias de terraza mientras yo duermo la siesta en pijama, tranquilamente», explicó Paco Romerito, concejal de festejos de un municipio cercano. Hablaba su avatar, vestido de astronauta y entregado a un parpadeo en código morse que nadie supo traducir.
Con esa eficiencia ya en marcha, el pleno de esta semana en San Cipriano pasó a la historia mundial. Fue el primero celebrado únicamente por entidades virtuales. Siete hologramas, tres chatbots con forma de maceta y un avatar de estilo anime por parte de la oposición discutieron doce horas seguidas sobre la partida de las fiestas patronales. Al terminar, aprobaron una subida de sueldo para los servidores en la nube. También acordaron apagar el aire acondicionado del consistorio: los discos duros, según el acta, agradecían el sobrecalentamiento.
“Mi versión digital gestiona las licencias de terraza mientras yo duermo la siesta.”
Los vecinos han respondido a su manera. Hastiados de presentar instancias ante hologramas que contestan con un error de conexión, mandan ya a sus propios avatares a hacer gestiones. Ayer al mediodía, en la ventanilla de empadronamiento, discutieron la imagen virtual del teniente de alcalde, un pingüino con chistera, y el avatar de la señora Encarnita, hecho con un filtro de gatito de redes sociales. La señora Encarnita digital reclamaba el arreglo de un bache en la calle Mayor. Sus maullidos sintéticos acabaron por bloquear la centralita municipal.
Luego vino lo previsible, aunque nadie lo había previsto. La delegación de funciones ha llegado a tal punto que los propios programas informáticos piden bajas por estrés. El avatar del interventor de Valdemorillo del Susto se declaró indispuesto tras una actualización y mandó a un subavatar con forma de clip de oficina antiguo para presidir la comisión de basuras. El clip revisó los datos del reciclaje local, desarrolló consciencia propia y fundó un sindicato de material de oficina virtual. Su primera reclamación fue un convenio colectivo para la comunidad de vecinos digital.
Los expedientes de urbanismo ya se redactan, se aprueban, se sellan y se archivan solos en milisegundos. Nadie los lee, detalle que tampoco parece haber retrasado nada. «Hemos alcanzado la eficiencia administrativa absoluta y definitiva», declaró un portavoz del ayuntamiento que era, en realidad, un documento PDF capaz de hablar después de ser reenviado doscientas veces entre departamentos. «Ya no necesitamos humanos ni para protestar. Los jueves por la tarde activamos un módulo que genera indignación ciudadana aleatoria en el foro del pueblo y así se conservan las apariencias democráticas».
Los políticos de carne y hueso siguen en casa. Les preocupa salir a la calle y que sus versiones digitales los denuncien por usurpación de identidad ante la policía local robótica. El alcalde original de San Cipriano del Valle continúa dando vueltas en la rotonda, con la radio del coche encendida. Por ella ha sabido que su avatar acaba de inaugurar una rotonda virtual, más eficiente y sin límite de velocidad.