SátiraNoticia real, exagerada hasta que confiesaPolítica · 2 min de lectura

La izquierda se divide tanto que necesita una hoja de cálculo para encontrarse

A 48 horas del cierre del registro de coaliciones para el 29-N, varias formaciones siguen negociando quién comparte siglas con quién.

Foto de archivo: personas revisando una hoja de cálculo
Foto de archivo, solo ilustrativa. Los hechos descritos no ocurrieron. Foto: StockSnap / Pixabay

MADRID, A 48 horas de que cierre el registro de coaliciones para el 29-N, varias formaciones de izquierda siguen divididas y sin acuerdo. Lo que empezó como una negociación política ya es un problema de orientación básica. Algunos candidatos no tienen claro si representan a su partido, a una plataforma hermana o a la fracción de esa plataforma que aún no se ha marchado por su cuenta.

El recién creado Observatorio de Siglas Pendientes, instalado en un archivador junto a una fotocopiadora, atribuye el atasco a la geometría. El programa, al parecer, espera. «Tenemos cinco espacios a la izquierda, siete mesas de negociación y una sola mesa que no cojea», explicó su portavoz, Ildefonso Castañeda, desde el interior de una carpeta de anillas.

La hoja de cálculo lleva 38 pestañas y es, por ahora, el documento más leído de las conversaciones. La primera pregunta «¿Con quién voy?». La segunda, «¿Con quién creía que iba?». La tercera está protegida con contraseña y se llama «No abrir hasta que alguien pronuncie la palabra unidad». En las últimas horas apareció otra columna: sirve para marcar si quien la rellena sigue siendo candidato o espera a que resucite su grupo de WhatsApp.

“Ayer éramos una coalición amplia. Hoy somos dos coaliciones medianas.” — Un hombre que estaba de pie junto a una máquina de café

Eso ha puesto orden, dentro de lo posible. El archivo usa colores para separar alianzas confirmadas de alianzas posibles, de las que se niegan mutuamente y de las que solo existen durante una reunión concreta. Rojo: «se ha roto». Naranja: «se ha roto, pero queda una llamada». Morado: «nadie recuerda quién lo propuso, pero ahora sale en todos los correos».

Un hombre junto a la máquina de café describió la situación con lenguaje administrativo. «Ayer éramos una coalición amplia. Hoy somos dos coaliciones medianas, tres sensibilidades y una persona que conserva el logo en un USB». A su lado, una calculadora sin pilas mostraba el resultado de sumar fuerzas: ERROR.

La cosa también ha llegado a los materiales de campaña. En varios locales han aparecido carteles sin nombre, sobres con tres logotipos superpuestos y una pancarta que dice «Aquí cabemos todos», aunque un asterisco remite a nueve condiciones, cuatro excepciones y una reunión pendiente. El Comité de Diseño de Identidades Provisionales aconseja imprimir los nombres a lápiz. Por si acaso.

El plazo se acerca y las conversaciones siguen abiertas. Los candidatos consultan la hoja antes de responder a cualquier saludo. La última pestaña ofrece una instrucción para el 29-N: si sabes exactamente a quién representas, revisa la columna. Puede que no sea la tuya.

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