El ayuntamiento declara las nubes vecinas y les exige empadronarse
La lluvia empezó a subir al cielo después de que el pleno municipal aprobara un reglamento para ordenar el clima por turnos.

VILLANUEVA DEL DESPISTE, El tiempo ya no cuenta como fenómeno atmosférico. Desde ayer es un problema de convivencia, después de que el ayuntamiento detectara tres nubes instaladas desde hace semanas en el mismo trozo de cielo y sin un papel en regla. El pleno aprobó la medida bajo una sombrilla. A partir de ahora, cúmulos, cirros y demás formaciones deberán empadronarse antes de soltar una gota.
La ordenanza limita la lluvia de nueve a once, salvo permiso del Departamento Municipal de Precipitaciones Improvisadas. Por la madrugada ocurrió otra cosa: el agua empezó a subir de los charcos hacia las nubes. El consistorio lo anotó como «descoordinación vertical con agravante de humedad».
El asunto venía de arriba. Nicanora Bujalance, portavoz de la Oficina de Ordenación del Cielo y Asuntos que Flotan, explicó que una nube recién llegada quiso aparcar sobre el campanario y dejó bloqueada la salida de un arcoíris. «Aquí cada fenómeno tiene sus derechos, pero también sus obligaciones, como cualquier vecino que tienda las sábanas en la fachada», dijo, junto a un formulario de 46 páginas reservado para las borrascas.
“Aquí cada fenómeno tiene sus derechos, pero también sus obligaciones.”
En la calle del Azogue, la comunidad de vecinos presentó una queja porque el trueno de las seis de la tarde interrumpió la siesta. Firmaban 18 personas, un geranio y una cabra de porcelana. Reclaman que los relámpagos avisen con 48 horas de antelación. También piden al viento que deje de mover las persianas «con ese tono de superioridad».
El ayuntamiento respondió instalando un semáforo meteorológico en la plaza Mayor. De momento sólo luce ámbar. Nadie ha resuelto quién debe pasar antes, si la niebla o las bicicletas. Práxedes Lumbre, técnico municipal de Cambios de Tiempo Menores, sostuvo que existe un plan de emergencia. «Si vuelve a nevar en agosto, convocaremos una comisión y le ofreceremos al invierno una salida digna por la puerta de atrás».
Luego llegó una solicitud más baja. Una nube pidió ser declarada zona verde y reclamó bancos, papeleras y una fuente ornamental. El ayuntamiento estudia el expediente. Si plantan un árbol encima, tendrá que solicitar permiso para echar raíces y ajustarse al calendario de riego, que se aprobó por sorteo.
Las conversaciones siguen, aunque los vecinos ya consultan el pronóstico mirando al suelo. Si suben las sombras, toca paraguas. Si flotan los paraguas, mejor quedarse en casa. Cuando sale el sol, la recomendación oficial es dejarlo tranquilo: aún tiene pendiente la licencia. Para mañana se prevén cielos parcialmente administrativos y un cien por cien de papeleo atmosférico.