El Jueves Santo y el Lunes de Pascua se declaran en huelga por sus traslados autonómicos
Los días festivos exigen un convenio colectivo ante la presión de millones de españoles intentando planificar la Semana Santa de 2027 en pleno mes de octubre.

MADRID, El ansia de los españoles por planificar la Semana Santa de 2027 a dieciocho meses vista ha roto el tejido espacio-temporal. Y las consecuencias saltan a la vista. El Viernes Santo será festivo nacional y nadie lo discute. El Jueves Santo y el Lunes de Pascua, en cambio, caen donde les toca según la voluntad de cada parlamento autonómico. Los propios días del calendario han dicho basta. Se declaran en huelga. Exigen un convenio colectivo firme para fijar su ubicación de una vez por todas sin depender de caprichos políticos. Un simple martes no aguanta la presión de ver a todo un país buscando chollos de hotel en pleno octubre.
El comité de empresa de las Festividades Móviles y Puentes Prolongados cortó la acera esta mañana frente al Ministerio de Cronología y Asuntos Temporales. Se quejan de unas condiciones laborales inasumibles. Cuarenta y ocho millones de personas intentando encajar a la vez un acueducto vacacional generan demasiada fricción. Tanta que el mes de marzo de 2027 ha cobrado conciencia de sí mismo de golpe. Ayer por la tarde empezó a sudar tinta de imprenta pura sobre las mesas de los funcionarios de registro.
Un ente abstracto se materializó en un señor con túnica y maletín oscuro para tomar el megáfono. Se identificó en la puerta como el Jueves Santo. «Llevo siglos saltando de marzo a abril sin residencia fija. Como un vulgar feriante». Denunció ante los micros que en Valencia lo ignoran por completo mientras en Toledo es prácticamente el empleado del mes. Reclama estabilidad geográfica real. No le parece aceptable tener su casa oficial en Castilla y León y que lo destierren a cubrir una baja a Baleares cada dos años. Las dietas por desplazamiento autonómico llevan congeladas desde los años noventa.
“Todavía estamos en 2026 y ya me han rodeado con rotulador. Me pica muchísimo.”
El Lunes de Pascua apareció poco después en la concentración. Asegura sufrir síndrome del impostor crónico porque media España le obliga a poner el despertador. Leyó un manifiesto grapado de tres folios exigiendo el mismo estatus que la Navidad. Su argumento se basa en que él también fomenta el consumo masivo de azúcar. Y las peleas a voz en grito con el cuñado. Su valor como patrimonio cultural destructivo está más que demostrado empíricamente en el salón de cualquier piso mediano.
La tensión se traslada al interior de los hogares. Objetos cotidianos presentan síntomas clínicos de trauma por culpa de las reservas hoteleras tempranas. Un calendario de pared regalado por Neumáticos Hermanos García puso una denuncia formal en una comisaría de Carabanchel. «Me miran fijamente mientras se toman el café de las once», declaró el almanaque a los agentes. El papel estaba lleno de arrugas. Lloraba porque apenas estamos terminando 2026 y ya le han rodeado los días de Semana Santa con un fluorescente rojo. La tinta corrosiva le quema los números impresos. Le pica muchísimo la zona de abril y nadie tiene manos para rascarle.
Las autoridades buscan ahora mismo enfriar los ánimos. Amparo Sietedías es la Directora General de Fricción Cronológica. Salió a pedir a los ciudadanos que dejen de mirar al futuro a tan largo plazo. Proyectar la mente colectiva hacia el puente de 2027 quema la capa de ozono espacio-temporal sobre la Península Ibérica. Tiene un riesgo estadístico enorme. Nos podemos saltar el mes de noviembre de este año sin darnos ni cuenta. Sietedías fue tajante en la rueda de prensa. En noviembre se pagan facturas. Hacienda pasa al cobro sus impuestos incluso si el tiempo deja de avanzar en línea recta.
Las reclamaciones toman derivas radicales. El Acueducto Vacacional soltó un comunicado al mediodía anunciando su vía unilateral de independencia. Planea fundar una república soberana encajada justo entre el jueves y el martes. Utilizó una frecuencia de telepatía burocrática para atender preguntas. Su objetivo principal pasa por montar un pequeño paraíso fiscal. Uno donde la siesta se regule por ley y los correos urgentes del jefe caigan en un pozo sin fondo. Un modelo económico sostenido íntegramente por el uso del chándal.
El Consejo de Ministros prohíbe desde hoy el uso verbal de la palabra «puentazo» por decreto. La medida estará en vigor hasta que se firme la paz con los sindicatos del calendario. Interior aconseja prudencia ciudadana a pie de calle. Si un martes cualquiera te para en un paso de cebra pidiendo días de asuntos propios, recomiendan mirar al suelo. Hablar de si mañana bajan las temperaturas. Cualquier cosa para despistar y no ofender a una fecha que ya viene nerviosa de casa.