RaroNoticia real, llevada a un sitio extrañoRarezas · 2 min de lectura

La C15 voladora despega de Villanueva para evitar el pleno municipal

Los memes sobre el coche volador de Musk han dado alas a una furgoneta que exige matrícula aérea y derecho a aparcar en las nubes.

Foto de archivo: curious cat
Foto de archivo, solo ilustrativa. Los hechos descritos no ocurrieron. Foto: IlonaBurschl / Pixabay

VILLANUEVA DEL DESPISTE, Elon Musk ha difundido vídeos de un Tesla Roadster que se eleva y vuela con aire comprimido en las instalaciones de SpaceX, en Texas. Han salido memes, como era de esperar. En España, mucha gente ha visto otra cosa: una Citroën C15 tratando de perder de vista a la Policía.

La idea ha tomado cuerpo esta mañana en el polígono municipal. Una C15 blanca, sin conductor a la vista y con una escalera de aluminio sujeta al techo, ha pedido permiso para despegar desde la zona de carga y descarga. El Ayuntamiento lo ha denegado: la solicitud estaba presentada «en horizontal», según Nicanora Tumbona, jefa accidental de Asuntos Aerodinámicos y Ventanillas Torcidas.

La furgoneta se conoce, de momento, como La Paloma del Polígono. Ha encendido los cuatro intermitentes y ha entregado una fotocopia de la ficha técnica con una casilla añadida a bolígrafo: «Apta para vuelos rasantes, recados y huidas de la sobremesa». También llevaba un justificante de haber superado la ITV emocional. El sello parecía obra de un niño que llegaba tarde a algún sitio.

“La C15 no quiere escapar de nadie, solo llegar a la ferretería.” — Práxedes Manguera, portavoz del Sindicato Autónomo de Furgonetas con Más de Veinte Años

La cuestión ya tenía respaldo sindical. «La C15 no quiere escapar de nadie, solo llegar a la ferretería sin que le pongan una rotonda», ha dicho Práxedes Manguera, portavoz del recién creado Sindicato Autónomo de Furgonetas con Más de Veinte Años. Piden que los vehículos viejos puedan escoger entre carretera, camino de tierra o cielo despejado, siempre que no les coincida con una comunión.

La Policía Local ha cercado el aparcamiento con tres conos y un agente que no terminaba de decidir si aquello era una infracción de tráfico o una avería con aspiraciones. «Si vuela por debajo de los árboles, será circulación. Si pasa por encima, tendrá que pedir cita previa en Urbanismo», ha declarado un hombre que esperaba allí para que le sellasen un papel.

Y el pleno municipal no ha simplificado nada. La comunidad de vecinos de la calle del Tornillo ha presentado una moción para reservar dos plazas de aparcamiento en las nubes y declarar la siesta espacio aéreo protegido. Ha salido adelante por unanimidad, salvo por el presidente de la comunidad, Eustaquio Rebollo. Votó en contra porque «las nubes no tienen mando a distancia».

Al cierre de esta edición, La Paloma del Polígono seguía en el suelo. Tenía una rueda sobre una línea amarilla y el motor soltaba un suspiro administrativo. El sindicato ha avisado de que no despegará hasta que Hacienda aclare si el aire comprimido desgrava y quién paga el impuesto de circulación cuando el coche circula por encima del pueblo.

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