La tinta invisible que solo aparece con el sol y exige cobrar los fines de semana
El invento permite ocultar tatuajes ante la abuela, pero ha provocado una huelga de muñecas con reivindicaciones laborales.

VILLANUEVA DEL DESPISTE, La tinta fotocrómica desarrollada por científicos de la Universidad de Colorado Boulder sigue sin verse hasta que recibe radiación ultravioleta. La idea era que alguien pudiera ocultar un tatuaje durante una entrevista de trabajo y enseñarlo al salir, como quien cambia de chaqueta. En el pueblo, en cambio, ha acabado metida en asuntos de convivencia municipal.
Por Chema Rarito.
El primer problema apareció cuando varias muñecas tatuadas descubrieron que llevaban semanas trabajando sin que nadie hubiese visto sus dibujos. «No somos decoración de sobremesa, somos soportes artísticos con derecho a descansar», declaró Mariluz, portavoz provisional de la Asamblea de Extremidades. Levantó un pulgar que, según dijo, pertenecía a otra mano.
“No somos decoración de sobremesa, somos soportes artísticos con derecho a descansar”
El Ayuntamiento vio en la tinta una posibilidad de modernizar la burocracia, que ya tenía bastante con ser burocracia. Instaló una ventanilla exclusiva para tatuajes invisibles. El mostrador se negó a abrir: sostenía que no podía atender a ciudadanos cuya documentación no alcanzaba a ver.
Y así llegó el sol a los trámites. Ahora hace falta exponer el tatuaje, encender una lámpara especial y llevar a un testigo que certifique que el dibujo ya estaba allí antes de que se dejara ver. Cambiar una calavera por un helecho, por ejemplo, pide cuatro formularios, una fotocopia del hombro y una autorización firmada por el propio tatuaje. Normalmente responde que está en la siesta.
«La tinta tiene mucha sensibilidad artística y una capacidad preocupante para organizarse», explicó Donato Borrasca, jefe de la Oficina de Asuntos Que No Se Ven. Los diseños ya han formado un comité de empresa. Se reúnen los martes y tienen prohibido aparecer cuando vienen las abuelas.
El asunto no quedó ahí. Los tatuajes empezaron a pedir complementos salariales por exposición solar. Un dragón invisible reclamó plus de peligrosidad porque sale cada vez que alguien levanta una persiana. Un corazón pequeño solicitó teletrabajar desde una terraza. Los dos recibieron el respaldo de una luna creciente que no figura en ningún registro, aunque aparece en tres actas y detrás de una multa de aparcamiento.
Las abuelas reaccionaron a su manera. Acuden a las reuniones familiares con sombrillas, guantes y gafas de sol. «Si no quieren que veamos sus tatuajes, que no nos inviten a merendar», anunció Jacinta Sosegada, presidenta de la Comunidad de Vecinos del Portal B. Desde ayer estudia declarar la radiación ultravioleta elemento común del edificio.
El Ministerio de Asuntos Visibles recomienda calma y pide que nadie exponga tatuajes junto a documentos oficiales, plantas carnívoras ni funcionarios con afición por archivar. La Asamblea de Extremidades ha convocado una huelga de pulgares para el próximo fin de semana. Hará sol. También se espera una aparición masiva de mariposas, frases en latín y un código QR que lleva a una gestoría inexistente.