Europa descubre que hasta el agua necesita una cumbre de seguimiento
La presentación de los resultados del Diálogo Estructurado sobre el Agua en Bélgica culmina con una declaración conjunta y, previsiblemente, más papel.

LOVAINA, La comisaria europea Roswall intervino este lunes en Bélgica durante un acto para presentar los resultados del Diálogo Estructurado sobre el Agua y firmar una declaración conjunta. Con ello quedó confirmado que el líquido más sencillo de Europa ya cuenta con la complejidad administrativa que se le venía negando.
Abrir un grifo sigue siendo una cuestión técnica. Explicar cómo se abre requiere diálogo, estructura, resultados, ceremonia y, por supuesto, un documento apto para una carpeta azul institucional. El agua continúa igual, aunque ahora tiene arquitectura de gobernanza.
«Antes el agua simplemente llegaba. Era una época de gran irresponsabilidad», explicó Ildefonso Chorro, coordinador provisional del Observatorio Europeo de Procesos Húmedos. La sede del organismo consiste en una mesa plegable y un archivador con ruedas. «Hoy podemos asegurar que cada gota ha sido escuchada por las partes interesadas, aunque ninguna haya pedido intervenir».
“Antes el agua simplemente llegaba. Era una época de gran irresponsabilidad.”
Según el protocolo imaginario del acto, el líquido debía pasar por varias etapas antes de entrar en una tubería. Primero se identificaba el problema; después se consultaba a los agentes pertinentes y se resumían sus aportaciones. Seguían una validación cruzada y una pausa para el café, necesaria para pensar en la gravedad de la humedad. Al final llegaba la «implementación»: mirar otra vez el grifo, esta vez con renovado compromiso.
La firma aportó a la jornada la solemnidad que faltaba. Hasta hace poco, estos asuntos se resolvían comprobando el embalse y llamando a quien supiera dónde estaba la llave de paso. Fuentes anónimas junto a una fotocopiadora sostienen que la declaración incluye objetivos, principios y una firme voluntad de seguir dialogando sobre cómo dialogar mejor.
El siguiente paso ya está perfilado. «La próxima frontera será el Diálogo Estructurado sobre el Agua que queda dentro del vaso después de beber», anunció Eulalia Sumidero, presidenta del Comité Interino para la Gobernanza de los Restos. «Habrá que decidir si es sobrante, recurso estratégico o materia propia de una subcomisión». El comité aún no se ha reunido: espera el formulario editable para solicitar la reunión.
Europa todavía no ha convertido cada nube en una conferencia ministerial. Por ahora puede apuntarse una victoria modesta: el agua ha sido presentada, escuchada y acompañada por una declaración. Falta decidir quién redactará el informe de lo aprendido, quién lo revisará y en qué planta se guardará el armario destinado al archivo.
En el vestíbulo, un hombre junto a una planta resumió la jornada con una precisión poco frecuente: «Si algún día logramos que el agua llegue al papel sin mojarlo, la civilización estará lista para el siguiente diálogo». La planta no hizo declaraciones. Parecía conforme.