La UE asegura el futuro de 46 minas estratégicas apuntándolas muy fuerte en un Excel
Bruselas consolida su independencia de materias primas mediante el revolucionario método de ponerles negrita en un documento sin asignarles financiación real.

BRUSELAS, la Comisión Europea ha dado hoy otro golpe sobre la mesa en la carrera mundial por los recursos. Ha añadido cuarenta y seis proyectos de minería y reciclaje a su lista oficial de inversiones estratégicas. No hay un euro para levantar las instalaciones, pero los proyectos ya ocupan la celda B14 de una hoja de cálculo guardada en un servidor de la capital belga, donde permanecerán a salvo de cualquier excavadora.
El plan reúne minas de litio, cobalto y tierras raras en dieciséis Estados miembros. Sus responsables sostienen que basta con aparecer en un documento oficial con membrete para que los minerales empiecen a salir del suelo por ósmosis administrativa. «Hemos usado Arial a tamaño doce para dar urgencia y solidez industrial», explicó un portavoz del departamento de Subrayados Estratégicos, identificado únicamente como el señor de los clips. «El texto está centrado y la cabecera lleva un sombreado gris discreto. Los inversores extranjeros entenderán el mensaje».
La tipografía ya ha hecho su parte. Las cuarenta y seis instalaciones que aparecen en el documento tienen desde ahora la condición de máximo interés comunitario. Eso les garantiza menciones solemnes en al menos tres ruedas de prensa trimestrales, aunque fuera del PDF continúen siendo descampados con matorrales. Los expertos en geopolítica de oficina celebran que una mina imaginaria no contamine, no necesite estudios sobre aguas subterráneas y tampoco discuta con nadie por los permisos.
“«El dinero es un concepto volátil, pero estar en una lista es para siempre»”
Faltaba resolver lo del dinero. Para compensar la ausencia absoluta de presupuesto de construcción, la Unión Europea enviará a cada ayuntamiento afectado una carpeta azul de cartón de muy alta calidad. «El dinero se gasta y desaparece; estar en una lista es para siempre», declaró una fotocopiadora del pasillo C, que en las últimas semanas ejerce de asesora financiera no oficial. «Si China corta el suministro de litio, imprimiremos la página cuatro del anexo y se la enseñaremos muy fuerte a los coches eléctricos hasta que arranquen por vergüenza institucional».
En España, la noticia se ha recibido con el entusiasmo moderado de una comunidad de vecinos cuando llega una derrama. Una planta de reciclaje de baterías prevista en un polígono industrial de la meseta ha pasado a ser infraestructura vital. El bar de enfrente ya ha subido diez céntimos el café con leche y la tostada con tomate, a la espera de unos técnicos internacionales que no tienen previsto aparecer. El alcalde ha ordenado enmarcar el PDF europeo en el salón de plenos, junto al trofeo del torneo de mus de las fiestas patronales de 1998.
Y las obras avanzan, dentro de lo posible. Los técnicos encargados de supervisar estas infraestructuras inmateriales han preparado un calendario de visitas mediante una aplicación de mapas de internet. Dicen que la excavación virtual marcha bien y que los camiones imaginarios cumplen la normativa europea de emisiones cero, sobre todo porque no existen. Bruselas prepara ya su siguiente paquete estratégico: abordará la crisis de la vivienda con un grupo de mensajería móvil llamado «Pisos baratos Europa», donde solo estará el administrador.