SátiraNoticia real, exagerada hasta que confiesaUE · 2 min de lectura

Francia y Alemania salvan el motor de combustión con un sello de Europa

El nuevo pacto francoalemán permitirá seguir vendiendo coches térmicos si las ayudas públicas solo financian eléctricos fabricados en Europa.

Foto de archivo: motor de combustión de coche moderno
Foto de archivo, solo ilustrativa. Los hechos descritos no ocurrieron. Foto: Bru-nO / Pixabay

BRUSELAS, Francia y Alemania han pactado permitir la venta de vehículos con motor de combustión después de 2035. A cambio, las ayudas públicas quedarán reservadas para los eléctricos fabricados en Europa. La noticia se ha recibido con la calma de quien encuentra una excepción escondida dentro de otra excepción.

Ahora queda concretar qué demonios significa «fabricado en Europa». El borrador, explicado por funcionarios anónimos con acceso a una grapadora institucional, admite como europeo un coche de gasolina si ha pasado bastante tiempo junto a una carretera del continente y conoce al menos tres palabras en francés o alemán.

El Departamento Europeo de Procedencia Mecánica, creado para la ocasión por la comunidad de vecinos del edificio donde se celebran algunas reuniones, propone repartir puntos. El chasis aporta diez. La batería, otros diez. El volante vale cinco, y una pegatina recta con la silueta de Europa concede directamente la nacionalidad completa.

“El coche podrá quemar combustible, pero con documentación impecable.” — Anselmo Bricolaje, portavoz del Comité Provisional para la Identidad del Pistón

«Si el coche tiene un tornillo europeo y una intención europeísta, Hacienda no debería ponerse entre él y su destino», declaró Anselmo Bricolaje, portavoz del Comité Provisional para la Identidad del Pistón. Clasificaba una caja de tuercas por orden alfabético mientras hablaba. «La combustión no es el problema. El problema es que todavía no lleva el sello adecuado».

El régimen obligará a los fabricantes a demostrar que cada eléctrico subvencionado se ha fabricado en Europa. La futura Oficina de Origen y Atribución de Tapacubos estudia pedir un certificado por pieza. También para los limpiaparabrisas, los botones de la radio y ese objeto pequeño que siempre sobra cuando se monta el salpicadero.

La burocracia ya ha encontrado su siguiente tarea. Por los pasillos comunitarios corre la idea de conceder a los motores de combustión una residencia temporal, permiso de trabajo y, si entregan los papeles a tiempo, doble nacionalidad. Un funcionario junto a una planta de plástico lo resumió así: «El coche podrá seguir quemando combustible, pero tendrá que hacerlo con documentación impecable y una conducta intachable en la frontera».

El acuerdo francoalemán deja una solución de coherencia administrativa considerable. Europa protege al eléctrico europeo mediante ayudas y mantiene abierta la puerta a los motores de combustión, siempre que entren con todo en regla. La puerta será europea, por supuesto, y necesitará autorización antes de girar sobre las bisagras.

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