La UE alcanza un acuerdo para que lo ecológico necesite otro acuerdo
Parlamento y Consejo pactan retocar las normas ecológicas, incluido el derecho de cada lechuga a presentar alegaciones.

BRUSELAS, El Parlamento Europeo y el Consejo han cerrado un acuerdo político para retocar normas de producción, etiquetado, certificación y comercio con países de fuera de la UE en el sector ecológico. La Comisión ha celebrado el entendimiento. A partir de ahora, regular lo natural exigirá una precisión suficiente para inquietar a una zanahoria.
La negociación ha sido «intensa, técnica y sorprendentemente larga para hablar de tomates», según varios observadores. El texto actualiza el reglamento que determina cuándo un alimento puede llamarse ecológico, de qué manera ha de probarlo y qué documentos necesita para cruzar una frontera sin que nadie pregunte demasiado de dónde ha salido.
En la Dirección General de Cosas Que Antes Se Sabían A Simple Vista, oficina inventada, la noticia ha sentado bien. Han preparado una mesa de celebración, aunque no admiten alimentos sin certificado. «Cada calabacín sabrá por fin qué formulario le representa», ha dicho su portavoz, Nerea Trámite, mientras estampaba un sello sobre una berenjena.
“La confianza es importante, pero el documento que acredita la confianza es fundamental”
Con el nuevo enfoque, una manzana deja de ser una manzana a secas. Será una unidad vegetal con procedencia documentada, conducta compatible con el suelo y una declaración expresa de no haber visto pesticidas. Para verificar este último punto, los inspectores observarán la fruta unos minutos y decidirán si mantiene «una mirada limpia». Luego revisará el método un comité de expertos en miradas limpias. Tiene sentido en algún sitio.
También cambia el comercio con países de fuera de la Unión. Cada cargamento podrá ir acompañado de certificados, declaraciones, traducciones, anexos y un pequeño dossier que confirme que el agricultor envía alimentos y no material radiactivo. «La confianza importa. El papel que demuestra esa confianza importa más», ha señalado un funcionario anónimo junto a una fotocopiadora que ya parecía conocer el asunto.
La reacción en los pasillos ha sido contenida, como corresponde. Se ha visto a varios archivadores abrazándose y una carpeta con pegatina verde ha llegado al pleno dentro de una urna acolchada. Comisión, Parlamento y Consejo seguirán con los detalles. Entre ellos, lograr que las normas las entiendan productores, comerciantes y, si queda tiempo, alguna persona.
La información lleva la firma de Begoña Reglamento, que ha consultado a un hombre que pasaba por allí. «Antes compraba ecológico porque lo decía la etiqueta. Ahora lo compraré porque la etiqueta ha sobrevivido a una negociación interinstitucional», ha declarado. Después pidió un café y un certificado de origen para la leche.