Los eurodiputados piden que el retraso del metano no se retrase demasiado
Cinco socialdemócratas reclaman un límite de un año al aplazamiento, antes de que la prórroga necesite su propia prórroga.

BRUSELAS, Cinco eurodiputados socialdemócratas han pedido a la Comisión Europea que el aplazamiento de las normas sobre el metano dure como máximo un año. Si alguien propone alargarlo, reclaman que se retire la propuesta. La iniciativa ha reabierto una duda de cierta gravedad administrativa: cuánto tiempo puede demorarse algo antes de adquirir oficina, presupuesto y una bandera de tamaño discreto.
La Oficina Europea de Calendarios Incómodos ha seguido el asunto con atención. La entidad no existe, aunque su portavoz para asuntos de martes, Nicanora Vellón, asegura que «lleva años esperando a que le confirmen si su reunión de constitución se aplaza o se cancela». La oficina ha remitido una circular a nadie: las decisiones futuras deberían llevar fecha y, si no es mucho pedir, también año.
Los cinco eurodiputados fijan el límite en doce meses. Después, el aplazamiento tendría que desaparecer de la agenda o justificar por qué continúa allí, ocupando sitio como un toldo que nadie recoge cuando termina el verano. «Un año es una eternidad en Bruselas, pero dos años ya es una tradición», ha dicho Vellón desde una sala de espera cuyo número de turno sigue sin anunciarse.
“Un año es una eternidad en Bruselas, pero dos ya es una tradición.”
Y una tradición trae sus propios problemas.
Expertos del Instituto Superior de Cosas Que Se Miran Luego han calculado que una norma aplazada durante demasiado tiempo corre el riesgo de acabar declarada patrimonio cultural. Aplicarla entonces exigiría un informe histórico, una consulta pública y quizá un guía indicando el punto exacto en que se previó por primera vez. El instituto aconseja intervenir antes de que alguien encargue una placa conmemorativa.
Un hombre junto a una máquina de café lo resumió con la autoridad de quien no aparece en ningún registro. «Si dices que lo harás dentro de un año, la gente mira el calendario. Si dices que ya veremos, empieza a llamarlo horizonte estratégico». Pulsó el botón de café largo y esperó a que la burocracia hiciera su parte.
La idea también ha inquietado a varias comunidades de vecinos. Un presidente de escalera teme que el método llegue al mantenimiento del ascensor. «Primero se aplaza la revisión un año. Luego se estudia aplazar el aplazamiento y al final el cuarto se convierte en una comisión técnica», ha explicado el presidente ficticio Julián Paredes, mientras colocaba un cartel: «Se ruega no convertir los asuntos pendientes en patrimonio común».
Por ahora, la petición sigue siendo eso. Los cinco eurodiputados quieren que el retraso de las normas sobre el metano no pase de un año, o que la propuesta se retire si se pretende posponer más tiempo. Lo demás, incluidos los calendarios con vida propia, los informes arqueológicos y una posible siesta reglamentaria, queda en manos de la imaginación europea, que tampoco suele cumplir plazos.