Bruselas certifica la belleza sostenible con sello, formulario y anexo
Los Premios de la Nueva Bauhaus Europea distinguen 13 proyectos y abren la puerta a una belleza evaluada por ventanilla.

BRUSELAS, La Comisión Europea ha concedido los Premios de la Nueva Bauhaus Europea 2026 a 13 proyectos de países de la Unión Europea, Ucrania, Macedonia del Norte, Japón y Brasil. La ceremonia ha dejado una conclusión administrativa: si la belleza atraviesa bastantes fronteras, acaba necesitando certificado de empadronamiento.
El jurado ha distinguido proyectos sostenibles, inclusivos y bonitos. Hasta ahora eran conceptos que convivían sin número de expediente. Fuentes del recién creado Registro Provisional de la Hermosura Conforme precisan que una propuesta puede ser preciosa, pero no será oficialmente preciosa hasta acreditar esa condición con nueve anexos y una fotografía tomada desde un ángulo europeo.
«La belleza espontánea nos preocupa porque no deja rastro administrativo», ha declarado Evaristo Linde, portavoz accidental de la Subdirección General para el Encanto Auditable. Linde sostiene que ningún banco, plaza o tejado debería resultar agradable antes de cumplir los requisitos de sostenibilidad, inclusión y cierta capacidad para quedar bien en una presentación de PowerPoint.
“Yo solo quiero que me consideren bonita sin presentar el respaldo por duplicado.”
El sistema incluye una escala cromática: desde «verde con posibilidades» hasta «beige plenamente armonizado». También estudian una casilla para indicar si el edificio, aparte de hermoso, parece apto para una reunión de vecinos en la que nadie pregunte quién dejó la bicicleta en el portal. Ambicioso, en fin.
Todo empieza por medirlo.
En los pasillos de la burocracia estética, un comité de expertos ha comenzado a calcular la inclusión con una cinta métrica imaginaria. «Si todos caben en la foto, vamos bien. Si además nadie sale con cara de estar mirando a Hacienda, ya hablamos de una obra madura», ha explicado Marisa Tenedor, secretaria del Comité de Perspectivas Amables y Formularios Legibles.
La iniciativa interesa a comunidades de vecinos, ayuntamientos y cuñados que llevan años diciendo que «eso lo arreglaba yo con cuatro palés». La Oficina Europea de la Belleza Verificable prepara una plantilla para futuras candidaturas. Permitirá marcar si el proyecto es sostenible, inclusivo, bello o si, sencillamente, tiene muchas plantas y una placa de acero corten.
Con tanta casilla, el mapa se ha ensanchado.
La Comisión ha premiado proyectos de varios países y continentes, un dato real que ha obligado a los observadores a admitir que la estética europea ya no termina en los Pirineos. Termina donde empieza el último formulario traducido. Los sellos, los colores y los comités pertenecen a la imaginación, aunque varios documentos han pedido figurar en la próxima edición.
Begoña Reglamento, columnista de esta edición, ha consultado a una silla del vestíbulo. Llevaba toda la mañana esperando turno para ser reconocida como mobiliario inclusivo. «Yo solo quiero que me consideren bonita sin presentar el respaldo por duplicado», ha dicho la silla antes de solicitar una siesta reglamentaria.