SátiraNoticia real, exagerada hasta que confiesaUE · 2 min de lectura

La UE promete dejar el petróleo ártico y borra la promesa del documento

La Comisión asegura que no perforará ni comprará hidrocarburos del Ártico, pero la moratoria formal ha desaparecido por arte de edición estratégica.

Foto de archivo: european union flag
Foto de archivo, solo ilustrativa. Los hechos descritos no ocurrieron. Foto: moritz320 / Pixabay

BRUSELAS, La Comisión Europea ha presentado su nueva estrategia para el Ártico. En ella asegura que no perforará ni comprará petróleo o gas de la región. La moratoria formal, que había llegado a figurar como posibilidad política, ya no aparece en el documento tras meses de presiones de Noruega, según una secuencia de hechos que nadie ha logrado convertir en un titular cómodo.

En los pasillos administrativos, la desaparición se ha recibido con la calma de quien encuentra en un bolsillo un recibo de 2017. Estaba ahí; mejor no hacer demasiadas preguntas. El texto conserva la promesa de no comprar hidrocarburos árticos, mientras la prohibición organizada ha acabado en una carpeta titulada «Pendiente de consenso, clima y otras cosas».

«No hemos retirado la moratoria, la hemos puesto en un lugar donde no pueda precipitarse», explicó Eulalia Borrasca, portavoz accidental de la Oficina Europea para la Coherencia Documental, desde una mesa cubierta de pósits. Según Borrasca, una medida ausente de una estrategia sigue viva en espíritu, sobre todo si ese espíritu tiene dirección postal y acepta reuniones los martes.

“Se van sedimentando las frases hasta que nadie puede impugnarlas.” — Un funcionario anónimo que estaba de pie junto a una fotocopiadora

La oficina también presentó su nuevo sistema de compromiso europeo. Consiste en prometer algo con solemnidad y dejar una rendija abierta por si luego resulta inconveniente cumplirlo con el mismo entusiasmo. Hay tres casillas: «ambición», «ambición revisada» y «ambición que no conviene mencionar delante de Noruega». La cuarta, «lo que realmente compraremos», sigue vacía por motivos de diseño institucional.

Un funcionario anónimo, de pie junto a una fotocopiadora, dijo que el documento se había beneficiado de una técnica reciente llamada edición geológica. «Las frases se van sedimentando hasta que sólo queda la capa que nadie puede impugnar», afirmó. Después pulsó el botón de copiar. Salió una página en blanco, considerada de inmediato una versión especialmente limpia de la estrategia.

La escena ha recordado a una comunidad de vecinos que aprueba prohibir las barbacoas en la azotea, pero quita la prohibición del acta porque el vecino del tercero ha traído una bandeja de croquetas. «La decisión sigue vigente mientras nadie la lea entera», declaró Basilio Tintero, presidente imaginario de la Comunidad Europea de Vecinos. Llevaba una carpeta con un oso polar dibujado y una factura de calefacción.

Por ahora, la estrategia mantiene el propósito de alejarse del petróleo y el gas del Ártico. La moratoria formal continúa desaparecida, quizá echando la siesta dentro del archivo. La Comisión puede seguir diciendo que ha trazado una línea roja. Falta aclarar dónde está: en el mapa, en el documento o en el margen, donde no moleste a nadie.

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